El Barcelona de Koeman no despega

El conjunto azulgrana se ubica en la novena posición de la clasificación.

Leo Messi (c), durante el partido contra el Getafe. /EFE

Getafe (Madrid), 17 oct (EFE)

El Barcelona se estrelló contra la trampa táctica de José Bordalás y perdió 1-0 frente al Getafe, que triunfó con el planteamiento de un entrenador que consiguió anular al conjunto azulgrana con un entramado defensivo casi inexpugnable coronado con el tanto de penalti de Jaime Mata.

Como casi siempre, el Getafe se presentó como un equipo incómodo que martillea sin piedad en cada acción a sus rivales. Y más después de perder 3-0 frente a la Real Sociedad la pasada jornada, con su orgullo herido por recibir tantos goles cuando acostumbra a no encajar apenas.

El Barcelona amaneció ante el peor Getafe posible durante la primera media hora, en la que no pudo respirar por la presión asfixiante de los diez guerreros de José Bordalás. Desde los dos de arriba, el colombiano Juan Camilo "Cucho" Hernández y Jaime Mata, hasta los cuatro de abajo, todos se aplicaron a fondo para desestabilizar la idea de Koeman.

El técnico neerlandés rotó con la cabeza puesta en el Ferencvaros y sorprendió con la inclusión del francés Ousmané Dembélé y de Pedri. También estrenó a Sergiño Dest a pierna cambiada en el lateral izquierdo por la baja de Jordi Alba y, por lo menos durante el tramo inicial del choque, parecía que poco funcionaba en un grupo a merced del empuje azulón.

En esos treinta minutos, el Barcelona apenas pudo sujetar la pelota. Menos aún, encontrar huecos para salir al contragolpe. Siempre había algún jugador del Getafe acosando a sus rivales, sin tiempo para pensar y dar salida a la verticalidad que anhela Koeman.

A excepción de un disparo al palo de Messi, el cuadro azulgrana presentó ninguna versión de la mejor parte de su currículum. Y, esa ocasión, fue un aviso de lo que iba a hacer Pedri cuando el Getafe bajara el listón. Demostró tener una visión espacial impresionante que después convertiría en una constante y no en una excepción.

Mientras el Barcelona conseguía hacerse con el control, el Getafe consiguió, gracias a las filtraciones y a los movimientos del "Cucho", generar peligro con robos rápidos y punzadas directas.